Londres
Frío, lluvia, metro a todas horas y un servidor con el pelo recién destrozado por el peluquero. Cortísimo. Aun así salí en las fotos, que conste.







un año de Carmen y yo
Todo empezó con un examen de Concurrencia y Sistemas Distribuidos. Aquí está lo que vino después.
Concurrencia y Sistemas Distribuidos. Dos procesos que no tenían que coincidir y coincidieron. Y de MVRK salió conversación para rato.
lock(corazón); /* sección crítica: Carmen */ unlock(nunca);
El día que se volvió fecha. Se lo pedí en Voltereta Manhattan.

Una cesta llena de regalos, papel de estrellas por todas partes y yo sonriendo como un niño pequeño.
Camden, el metro, la City de noche y un corte de pelo del que todavía no me he recuperado.
Abrazados bajo los fuegos artificiales. La foto acabó siendo la portada de la Couple Magazine.
Tazas de arcilla (la mía quedó un poco rara) y la Couple Magazine, un regalo que fue una completa locura.
Atardeceres en Mogán, las dunas de Maspalomas y el gran debate del desierto, todavía sin resolver.
Concurrencia a distancia: dos hilos en dos países, mismo programa.
Lo estás viendo.














Frío, lluvia, metro a todas horas y un servidor con el pelo recién destrozado por el peluquero. Cortísimo. Aun así salí en las fotos, que conste.







Sol, mar, atardeceres en Mogán y un desierto entero en Maspalomas. A mí me encantó. A Carmen, no. Seguimos sin ponernos de acuerdo. Y yo, enganchado a un libro: leía en la playa, en el coche y hasta en la cola del súper. Carmen hablaba con la portada.








El tercer sello. Lo estamos estrenando ahora mismo. Y próximamente, Viena.
























Cuando gano yo, alguien se pica. No diré quién.

97%. El 3% restante es cuando duermo.

El carnet existe. La prudencia, en proceso.
Espalda: duele. Cuello: también. Rodilla: según el día. Diagnóstico: somos dos abuelitos de veintipocos.
Incontables. El combustible oficial de esta relación.

Cuanto más raros, mejor. El archivo es infinito.

Pelo restante: 15%. Viajó a Londres igualmente. Valiente.
Empate técnico. Las dunas siguen esperando una segunda oportunidad.
El apocalipsis ha llegado. Sálvese quien pueda hasta que Carmen haya merendado su café y sus tostadas.
Aquí va tu carta. Puedes escribirla tú entera, o pasarme ideas y la redactamos juntos con tu voz.
— León